Ir al contenido principal

Entradas

La Ciudad de las banderolas.

Hace unos años, tuve el privilegio de sentarme durante las tardes de un agradable otoño, en uno de los patios más privilegiados de La Habana vedadeña, inmerso en una balaustrada de edificios altos, viejos y raídos, cuyos habitantes saludaban el día, con tendederas multicolores a maneras de banderolas, a tal punto, que de haber conocido en vida a nuestro admirado Carpentier, de seguro le hubiese propuesto incluir en su prosa barroca, magistral y única, utilizada en las crónicas habaneras, el termino de “Cuidad de la banderolas”, expresión que sin duda alguna haría competencia a otros epítetos ya bien establecidos, como “Cuidad de las Columnas”. Una de las tendederas que más llamó mi atención, exhibía en sus mástiles ropas intimas de todo tipo con tal singular desplante, que daban al entorno un tinte multicolor y alegre. Para los intereses de este blog, que concibe el mundo como un entorno mágico, existen tantas realidades como formas de verlas puedas enumerar. Que mejor idea, que tomar ...

La Basílica Menor y Plaza de San Francisco de Asís

La edificación del convento e iglesia, por los frailes franciscanos, comenzó en el año 1579 y se concluyó doce años después, trabajo que continuó con la construcción de la plaza en 1628, como da testimonio, el fragmento de acta del cabildo del día 2 de junio de ese año, que a continuación cito: "Se acordó aderezar la calle del convento de San Francisco y cerrar el causillo que hace una fuente, que está enfrente de las casas de cabildo, hasta dar en el convento de San Francisco y allí hacer una plazoleta". El convento después de abandonado por los frailes, tuvo diversas funciones, todas relacionadas con el mercadeo del puerto, cuyos espigones penetraban en la bahía a pocos metros de distancia. El antiguo Convento de San Francisco de Asís actualmente tiene distintas funciones y su Basílica Menor, después de restaurada, se convirtió en una de las mejores salas de concierto de la ciudad, dedicada a la música coral y de cámara, mientras que el espacio del claustro norte está dedic...

Museo del Automóvil de La Habana

Un museo al aire libre es una colección cuyas exhibiciones tienen lugar en un recinto abierto, fuera de los confines de un edificio, en superficies de distintas dimensiones, desde patios y parcelas a terrenos extensos como campos o poblaciones enteras. Entre los museos al aire libre de fama mundial, aparecen enlistados en primeros lugares por su relevancia, el museo Rodin de Paris y la pupulosa Rambla de Barcelona, con sus calles, parques y avenidas emblemáticas llenas de monumentos históricos y puntos de referencia cultural. Rompiedo todos los records y reportes en los medios y la web, el “Museo del Automovil”, de la cuidad de La Habana, es el mayor museo de su tipo en el mundo y comparte caracteristicas únicas que los hacen insuperable. Abierto las 24 horas del día, los 365 días del año, ofrece la oprtunidad al visitante, de pernotar en el interior del museo, el número de noches que así desee, sin límite de tiempo ni recargas adicionales. Las piezas museables incluyen todo tipo de a...

Los ventanales franceses de la Habana Colonial.

  No, no es fe de errata, es tal como te voy a contar y esa es una de las tantas razones por la cual podemos afirmar que la Habana es una ciudad, mágica y ecléctica. Si los patios coloniales tenían influencia mudéjar y fijaban sus ojos en La Alhambra granadina, las puertas y ventanas que dan a los balcones y enfrentan las maravillosas plazas coloniales, toman y aún no he alcanzado a documentar la fuente, el estilo francés. Entrado el siglo XVIII, se produce el desarrollo acelerado de las técnicas constructivas y se dispone de nuevos materiales. Existen ya, talleres para la fundición y la forja del hierro, se han abierto nuevas canteras de piedra dura que posibilitan la sustitución de la madera, escasa ya por la tala de los bosques en las plantaciones y se introducen las persianas francesas como cierre ligero de galerías y logias en los altos de las casas con portal; mientras que los arcos, ahora de medio punto como corresponde a la moda, se cierran con magnífica cristalería poli...

El patio colonial

Con la conquista española llega a Cuba, la arquitectura árabe mudéjar, que en su tiempo fue la más adelantada de Europa, cuando la belleza de construcciones icónicas como la Alhambra, enmudecían a todos. Es de esta influencia que surgen edificaciones que por precepto disponían de un patio central, pulmón de la edificación y centro de reunión y asueto para toda la familia. A semejanza con sus predecesores europeos, los primeros patios disponían del pozo artesiano o aljibe, que luego evolucionan, en los palacios de las familias adineradas, hacia preciosas fuentes y espejos de agua, rodeadas de bancos de metal o mármol estratégicamente situados entre vegetaciones y esculturas que se abrazan e integran. El patio colonial, es por antonomasia en lugar más fresco, íntimo y acogedor del palacio, donde en las calurosas tardes del verano, las damas hacen sus bordados y los caballeros hablan de la insurrección mambisa, fumando sus pipas, muy preocupados. ¿Te sumas al ocio de compartir un café, m...

Las dos Habanas

La fotografía icónica por excelencia de la Cuidad de San Cristóbal de la Habana, es el majestuoso Castillo de los Tres Reyes y su emblemático faro, sus fotos se repiten una y otra vez en las redes y resulta fácil asegurar que no hay un ángulo, por millonésimas y decimales que se utilicen en las estimaciones, que no haya sido punto de partida para el lente de una cámara inquieta. Desde el faro, acapara y centra nuestra atención, la privilegiada vista de la cuidad que se observa, en una vista panorámica desde la cual puedes contemplar la totalidad de sus urbanizaciones, su cielo, sus mares y su bahía. Desde el faro, la cuidad se observa esplendida e inspirada, mágica como todo en ella. Las dos fotografías que hoy muestro, constituyen una repetición intencionada. Es la misma imagen a resoluciones diferentes, manipuladas exprofeso en busca del acertijo mágico y he aquí, las dos revelaciones que surgen de ellas. En la primera imagen, la cuidad urbana aplasta con su arquitectura el amplio m...

Edificio Bacardí

En 1929, termina la construcción del Paseo del Prado, tal y como los conocemos hoy. El paseo se abrió paso entre innumerables palacios y hoteles de gran valor patrimonial, configurando un hermoso conjunto que compartía sus valores arquitectónicos con la magia de la cuidad encantada. Es entonces cuando Bacardí, empresario cubano que había atesorado una inmensa fortuna con la destilación de alcoholes, decide trasladar y unificar sus oficinas en un lujoso edificio, que en su momento fue el más alto de La Habana. El Edificio Bacardí, así bautizado, ocupó la esquina de las calles Monserrate y San Juan de Dios. Pero ¡Valga Dios|, el proyecto Bacardí representa una ruptura en el contexto de la arquitectura colonial y barroca de los alrededores. Su estilo “Art déco” es una amalgama de influencias que provienen del constructivismo, el cubismo, y el futurismo europeo, asociados a elementos de arquitectura del Antiguo Egipto, donde la impronta en ciertas líneas duras y la solidez de las formas...